El día de San Nicolás es un día muy especial en Alemania – una fiesta antes de las fiestas navideñas.

En honor del santo hay regalitos ya tres semanas antes de Navidad. La víspera del 6 de diciembre, los niños limpian sus botas y las ponen delante de la puerta para que por la noche, San Nicolás pase y deje unas cositas dentro que los niños encontraren de madrugada. Tradicionalmente hay mandarinas, nueces, manzanas, bombones y galletas navideñas, además un pequeño detalle como un librito o un juguete. Antiguamente, los padres usaban San Nicolás como medio de presión para que los niños se portasen bien: San Nicolás traía chocolates y detalles unicamente a los niños buenos, y a los traviesos les traía una palmeta o una briqueta de carbón. En algunas familias incluso venía un San Nicolás disfrazado que leía de un libro las acciones buenas y malas de los niños y después decidía a quien recompensar y a quien castigar…

Hoy día, por suerte vienen solamente San Nicolases bondadosos, los niños ya no tienen que tener miedo, y entretanto San Nicolás pone cositas en las botas de muchos adultos.

Entonces pensad en limpiar vuestras botas esta tarde, aunque ya no seáis niños – y si tenéis compañeros de trabajo simpáticos, procuradles hoy un detalle y ponedlo mañana de madrugada ante la puerta de la oficina…