Hoy es el 3 de octubre. En Alemania celebramos la reunificación de dos países que no debían ser separados: la República Federal de Alemania (Bundesrepublik Deutschland) al oeste y la República Democrática Alemana (Deutsche Demokratische Republik) al este.

Las dos partes de nuestra Alemania fueron separadas como consecuencia de la 2a Guerra Mundial, la cual Alemania había perdido en 1945. El país fue dividido entre las potencias victoriosas (EE.UU., Gran Bretaña, Francia y Rusia). Mientras que en las zonas ocupadas occidentales se instaló un sistema capitalista, Rusia quería formar un estado comunista y cerró las fronteras. Para proteger a los ciudadanos socialistas del enemigo imperialista y fascista (versión oficial) y para impedir a la gente de huirse del país (versión inoficial), se construyó un muro en Berlin y se fortificó la frontera entera entre este y oeste. A partir de 1961, ningún ciudadano de la DDR podía entrar en la BRD (a excepción de tener un permiso especial) y quien lo intentó lo hizo jugándose la vida. Se cuentan 872 muertos en la frontera alemana hasta 1989.

En los años 80, la gente en la DDR estaba cada vez más descontenta con la situación del país. A pesar de las represiones estatales, se acumularon los movimientos de protesta, como las marchas del lunes que tuvieron lugar en Leipzig y luego en otras ciudades. El 9 de noviembre fue el día decisivo: la Dirección del partido socialista abrió oficialmente las fronteras. Para mucha gente de ambos paises fue la primera ocasión en décadas de ver a sus familiares y amigos.

En los meses siguientes se aceleró el proceso de reunificación. Las dos Alemanias fueron oficialmente una el día 3 de octubre del 1990. Aunque persistan diferencias económicas, sociales y mentales, la mayoría dice hoy que la reunificación fue sin alternativa.

Celebremos este día como el resultado de una revolución pacífica y esperemos que Europa ya no tenga que sufrir separación y discordia – en ninguna parte.

Alemania Dividido